Cuando Samuel vino a buscar un rey entre los hijos de Isaí, el que parecía más regio a los ojos humanos era el mayor, Eliab. Pero Dios le dice a Samuel que no mire la apariencia, sino el corazón. David ni siquiera fue llamado al principio — estaba en el campo cuidando ovejas. Alguien tuvo que ir a buscarlo; estaba tan lejos de ser considerado candidato a rey que simplemente era el hijo menor. Esta escena es uno de los momentos más impactantes de toda la Escritura, mostrando cuán diferente es el criterio de elección de Dios del nuestro.
1 Samuel 16:1-13
Pregunta de reflexión
La gente vio la apariencia de Eliab, pero Dios vio el corazón de David. ¿Qué criterio usamos para evaluarnos a nosotros mismos, o a los demás?
Busca y copia el versículo
Busca el versículo y escríbelo o pégalo exactamente como está.
1 Samuel 16:7
Cuestionario
¿Qué lugar ocupaba David entre los hijos de Isaí?
¿Qué le dijo Dios a Samuel que mirara al evaluar a una persona?